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Sistema nervioso

Cada vez más analgésicos y los dolores de cabeza son cada vez más frecuentes

Mujer, 42 años. Cefaleas recurrentes desde hace 6 años, empeoradas en los últimos 2. Atención previa: neurología y clínica del dolor.

La frecuencia pasó de 1-2 episodios al mes a 6-8 episodios, y necesita analgésicos más de 12 días al mes. Lo difícil de este caso no es aliviar el dolor, sino reordenar a la vez el ritmo de los episodios y la dependencia de la medicación.

Historia y evaluación previa

Cefalea recurrente de 6 años de evolución, con empeoramiento progresivo en los últimos 2 años: la frecuencia pasó de 1-2 episodios al mes a 6-8, cada uno de 4 a 24 horas. Predomina el dolor pulsátil unilateral en la sien, que puede extenderse detrás de la órbita, con náuseas, fotofobia y fonofobia, y ocasionalmente aura visual (destellos). Los desencadenantes se concentran en el período perimenstrual, la falta de sueño, el estrés emocional y el alcohol.

La RMN craneal, la ecografía carotídea, el hemograma y la bioquímica no mostraron alteraciones; el dolor secundario fue descartado por neurología. En la fase aguda ha usado ibuprofeno, paracetamol y triptanes; para la profilaxis se probó flunarizina, con efecto limitado, ya suspendida.

  • Problema clave: en los últimos 3 meses el uso de analgésicos agudos alcanzó 12-15 días al mes, lo que encaja con el riesgo de «abuso de medicación analgésica (MOH)». Debe manejarse de forma coordinada con neurología, sin suspenderla de golpe por cuenta propia.

Exploración y patrón diagnóstico

El patrón se identifica principalmente como ascenso del yang hepático y estasis de sangre que obstruye los colaterales, con estancamiento de qi hepático que se transforma en fuego. Lo esencial está en la concordancia de tres puntos: la localización y el ritmo temporal del dolor, su relación con la emoción y el ciclo menstrual, y la lengua y el pulso (cuerda, fino, lengua oscura). Corresponde en los textos clásicos al capítulo de cefalea de Medicina Interna de Medicina China: patrón de ascenso del yang hepático y patrón de estasis de sangre.

  • Dolor localizado en la sien unilateral, que alcanza el vértice de la cabeza; pulso de cuerda y fino; lengua roja oscura con saburra blanca fina.
  • Tez poco luminosa; tendencia a la irritabilidad, sueño superficial y muchos sueños; ocasionalmente sabor amargo en la boca y mareo; distensión mamaria premenstrual.

Plan de tratamiento

  • Tratamiento externo como eje principal: Fengchi (VB20), Taiyang, Shuaigu, Baihui (DM20), Hegu, Taichong (H3), Neiguan (PC6), añadiendo puntos Ahshi donde el dolor sea más evidente. Acupuntura como base; con dolor intenso se añade electroacupuntura (2 Hz), alternando los lados para evitar la fatiga local. Dos sesiones por semana; 4 semanas por ciclo.
  • Decocción como apoyo: para el ascenso del yang hepático, decocción Tianma Gouteng con modificaciones (apacigua el hígado y subyuga el yang); para la estasis de sangre que obstruye los colaterales, decocción Tongqiao Huoxue con modificaciones (activa la sangre, abre los orificios y calma el dolor); si predomina flema-humedad, se toma como referencia la combinación con Banxia Baizhu Tianma Tang. Dosis y modificaciones se determinan en la consulta presencial.
  • Referencia clásica: Wang Qingren, en Yi Lin Gai Cuo (Corrección de los Errores Médicos), empleaba la decocción Tongqiao Huoxue para la cefalea por estasis de sangre.
  • Manejo paralelo: evaluar la frecuencia de uso de analgésicos y acordar con neurología un ritmo de reducción gradual (sin suspensión abrupta por cuenta propia); llevar un diario de cefalea (frecuencia, intensidad, desencadenantes, medicación).

Registro de reevaluación

MomentoDías de cefaleaUso de analgésicosSueño / ánimo
Línea basal inicial8 días/mes12 días/mesSueño superficial, irritabilidad
Reevaluación semana 4≤6 días/mes≤8 días/mesMejora para conciliar el sueño
Reevaluación semana 8≤4 días/mes≤4 días/mesÁnimo estable

Seguimiento y recomendaciones

Se evalúa cada 4 semanas, con objetivos formulados como «reducir la frecuencia de los episodios, disminuir su intensidad y reducir la dependencia de los analgésicos»; no se promete la curación. Evitar los desencadenantes individuales (privación de sueño, alcohol, queso, etc.). Si los episodios siguen empeorando o aparecen signos neurológicos nuevos, debe derivarse a neurología para reevaluación.